viernes, 24 de junio de 2016

Los venenos de la rana diablito de Ecuador reflejan la diversidad química de su dieta: hormigas y ácaros


Investigadores de la Universidad de Harvard en cooperación con la Universidad Regional Amazónica Ikiam y el Centro Jambatu de Investigación y Conservación de Anfibios de la Fundación Otonga develaron detalles de la producción de toxinas en las ranas diablito del noroccidente de Ecuador.  Sus descubrimientos acaban de ser publicados en la revista indexada Journal of Chemical Ecology.

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Ant and Mite Diversity Drives Toxin Variation in the Little Devil Poison Frog

Jenna R. McGugan& Gary D. Byrd& Alexandre B. Roland& Stephanie N. Caty& Nisha Kabir& Elicio E. Tapia& Sunia A. Trauger& Luis A. Coloma4,5 &
 Lauren A. O’Connell1


1Center for Systems Biology, Harvard University, Cambridge, MA 02138, USA
2Small Molecule Mass Spectrometry Facility, Harvard University, Cambridge, MA 02138, USA
3Cambridge Rindge and Latin High School, Cambridge, MA 02138, USA
4Centro Jambatu de Investigación y Conservación de Anfibios, Fundación Otonga, Quito, Ecuador
Ikiam, Universidad Regional Amazónica, Muyuna, Tena, Ecuador 





Oophaga sylvatica © Luis A. Coloma, Centro Jambatu


Resumen
Las ranas venenosas obtienen sus defensas químicas de artrópodos, aunque los detalles de cómo la diversidad de artrópodos contribuye a la variación de las toxinas de ranas venenosas ha sido poco clara. Caracterizamos los perfiles de alcaloides en la rana venenosa diablito, Oophaga sylvatica (Dendrobatidae) de tres poblaciones del noroccidente de Ecuador. Mediante el uso de espectrometría de masas/cromatografía de gases identificamos histrionicotoxinas, 3,5- y 5,8- indolizidines disustituidas, decahydroquinolinas y lehmizidinas como los alcaloides primarios tóxicos en estas poblaciones de O. sylvatica. La composición de alcaloides en la piel de las ranas varió a lo largo de un gradiente geográfico siguiendo la distribución de la población, según un análisis de componentes principales. También caracterizamos la diversidad de artrópodos obtenidos de los contenidos de los estómagos de las ranas y confirmamos que O. sylvatica se especializa en hormigas y ácaros. Para probar la hipótesis de que la variabilidad de toxinas en ranas venenosas refleja la diversidad de especies y química de los artrópodos, (1) utilizamos la secuencia de citocromo oxidasa 1 para identificar a cada presa, y (2) utilizamos cromatografía líquida/espectrometría de masas para obtener el perfil químico de las hormigas y ácaros comidos. Se identificaron 45 hormigas y 9 ácaros en los estómagos de las ranas, incluyendo varias especies aún no descritas para la ciencia. También se evidenció que los perfiles químicos de las hormigas y ácaros que se consumen se agrupan según la población de ranas, lo que sugiere que diferentes poblaciones de ranas tienen acceso a presas químicamente diferentes. Por último, mediante la comparación de los perfiles químicos de las pieles de las ranas y las presas aisladas, rastreamos la fuente de artrópodos de cuatro alcaloides en ranas venenosas, incluyendo indolizidinas 3,5- y 5,8-disustituidas y el alcaloide lehmizidina. En conjunto, los datos muestran que la variabilidad de toxinas en O. sylvatica reflejan la diversidad química de sus presas artrópodos.

Abstract
Poison frogs sequester chemical defenses from arthropod prey, although the details of how arthropod diversity contributes to variation in poison frog toxins remains unclear. We characterized skin alkaloid profiles in the Little Devil poison frog, Oophaga sylvatica (Dendrobatidae), across three populations in northwestern Ecuador. Using gas chromatography/mass spectrometry, we identified histrionicotoxins, 3,5- and 5,8-disubstituted indolizidines, decahydroquinolines, and lehmizidines as the primary alkaloid toxins in these O. sylvatica populations. Frog skin alkaloid composition varied along a geographical gradient following population distribution in a principal component analysis. We also characterized diversity in arthropods isolated from frog stomach contents and confirmed that O. sylvatica specialize on ants and mites. To test the hypothesis that poison frog toxin variability reflects species and chemical diversity in arthropod prey, we (1) used sequencing of cytochrome oxidase 1 to identify individual prey specimens, and (2) used liquid chromatography/mass spectrometry to chemically profile consumed ants and mites. We identified 45 ants and 9 mites in frog stomachs, including several undescribed species. We also showed that chemical profiles of consumed ants and mites cluster by frog population, suggesting different frog populations have access to chemically distinct prey. Finally, by comparing chemical profiles of frog skin and isolated prey items, we traced the arthropod source of four poison frog alkaloids, including 3,5- and 5,8-disubstituted indolizidines and a lehmizidine alkaloid. Together, the data show that toxin variability in O. sylvatica reflects chemical diversity in arthropod prey.